miércoles, 23 de junio de 2010

Eva y Maria - Materia Prima


Quince años Eva, diecisiete tiene María
El corazón despistado por una calle que no debía
Ah... y que no tiene salida

Ya se te pasará, son cosas de la adolescencia
Cuando se trata de amar el corazón pierde la paciencia
Ah... no hay que negar la evidencia

Llegaremos por fin, terminará nuestro viaje
Con una bolsa cargada sólo de coraje
No miraremos atrás, no buscaremos a nadie
Empezaremos de nuevo, viviremos del aire, viviremos del aire

Llegaremos por fin, que no nos señale nadie
Una maleta de sueños y una vida por delante
Un presente a tu lado, un futuro contigo
La espalda al pasado, tú vente conmigo
Que no nos señale nadie

Han pasado diez años, veintisiete tiene María
El corazón despistado, ha vuelto a la calle de la Agonía
Ah...que ahora se llama alegría

No nos importa lo que diga la gente
No hacemos daño, no somos diferentes
Somos personas, tenemos sentimientos
Siempre lo mismo, esto es un puto aburrimiento

Ya estamos hartos de que se nos señale
Que a los armarios no se entra, ahora se sale
Que nos respeten igual que respetamos
Que somos muchos los que somos, los que estamos
Ah... que ahora se llama alegría

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To cool

Nice ♥____♥
El deseo trabaja como el viento. Sin esfuerzo aparente

Si encuentra las velas extendidas nos arrastrará a velocidad de vértigo. Si las puertas y contraventanas están cerradas, golpeará durante un rato en busca de las grietas o ranuras que le permitan filtrarse.

El deseo asociado a un objeto de deseo nos condena a él. Pero hay otra forma de deseo, abstracta, desconcertante, que nos envuelve como un estado de ánimo. Anuncia que estamos listos para el deseo y sólo nos queda esperar, desplegadas las velas, que sople su viento.

Es el deseo de desear.



Y si la vida y la muerte fuesen solo un camino

Tomarias mi mano y lo recorrerias conmigo?