sábado, 28 de agosto de 2010

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"Empieza el juego, quien no haya llegado ya no juega. Se precisa de 1000 puntos.
El primer clasificado ganara un carro blindado nuevo. Menuda suerte.
Cada dia leeremos la clasificacion por ese altavoz de alli,
al ultimo clasificado le colgaremos un cartel que dira: Asno. Aqui en la espalda.
Nosotros estamos en el equipo de los super malos que gritan sin cesar,
quien tenga miedo pierde puntos.
En tres casos se pierden todos los puntos: los pierden, uno, los que empiezan a llorar,
dos, los que quieren ver a su mama, tres, los que tienen hamre y piden la merienda.
¡Nada de eso! Es muy facil perder puntos, por que hay hambre.
Yo mismo ayer perdi 40 puntos por que no pude aguantar y pedi un panecillo de mermeladas.
De Albaricoque. Y el de fresa. Y nada de chucherias por nosotros nos os vamos a dar,
nos las comemos todas nosotros. Yo ayer me comi 20. Me duele la barriga.
Pero estaban buenas. Os lo aseguro. Perdonad que me vaya enseguida,
pero estamos jugando al escondite y sino me tocara parar."

-Roberto Benigni-
( La vida e Bella )
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To cool

Nice ♥____♥
El deseo trabaja como el viento. Sin esfuerzo aparente

Si encuentra las velas extendidas nos arrastrará a velocidad de vértigo. Si las puertas y contraventanas están cerradas, golpeará durante un rato en busca de las grietas o ranuras que le permitan filtrarse.

El deseo asociado a un objeto de deseo nos condena a él. Pero hay otra forma de deseo, abstracta, desconcertante, que nos envuelve como un estado de ánimo. Anuncia que estamos listos para el deseo y sólo nos queda esperar, desplegadas las velas, que sople su viento.

Es el deseo de desear.



Y si la vida y la muerte fuesen solo un camino

Tomarias mi mano y lo recorrerias conmigo?