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Y si no nos hubieramos conocido Y si no hubieramos hablado?Y si no tuvieramos ese amigo que nos presentoSi yo viviera en otro ladoSi fueras en otro colegioSi no fuera lesbianaSi no fueras bisexualSi siguieras con tu exSi yo hubiera odiado al amorSi no nos hubieramos enamoradoSi nada de lo que hoy existe existieraQUE HORRIBLE PESADILLA
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El deseo trabaja como el viento. Sin esfuerzo aparente
Si encuentra las velas extendidas nos arrastrará a velocidad de vértigo. Si las puertas y contraventanas están cerradas, golpeará durante un rato en busca de las grietas o ranuras que le permitan filtrarse.
El deseo asociado a un objeto de deseo nos condena a él. Pero hay otra forma de deseo, abstracta, desconcertante, que nos envuelve como un estado de ánimo. Anuncia que estamos listos para el deseo y sólo nos queda esperar, desplegadas las velas, que sople su viento.
Es el deseo de desear.
Y si la vida y la muerte fuesen solo un camino
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