miércoles, 27 de octubre de 2010


Metro Plaza Egaña atravez de ese tunel blanco la musica de AMELIE se escucha de fondo. Me senti toda una audrey bajando por esas interminables escaleras, el dulce sonido del acordeon y el violin alegraron esa fria tarde. Miro y dos musicos pobres ganaban su vida haciendome sentir parte de una pelicula que amo. Creo que varias personas que hay transitaban sintieron el mismo efecto que yo. Solo que YO me sentia dentro ed esa francesa pelicula tan particularmente adorable. Camine y los mire uno era punk y el otro un hippie dotado con el acordeon. Segui caminando y el volumen de la cancion no disminuia. Con una leve sonrisa segui mi camino pensando que quizas podria estar dentro del film, Imaginandome que quizas solo quizas aparecerias detras mio siguiendome sigilosa. Sonreia. Me dieron ganas de bailar y abrazar a la gente. Susurrar algo en frances aunque no supiera palabra alguna. Y tener esa pettit elegancia que ellas tienen. Segui... Sonrei. Pase la bip y cruze el torniquete ... aun se escuchaba la musica. Bajo hacia el metro..... Pum ... Santiago.

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To cool

Nice ♥____♥
El deseo trabaja como el viento. Sin esfuerzo aparente

Si encuentra las velas extendidas nos arrastrará a velocidad de vértigo. Si las puertas y contraventanas están cerradas, golpeará durante un rato en busca de las grietas o ranuras que le permitan filtrarse.

El deseo asociado a un objeto de deseo nos condena a él. Pero hay otra forma de deseo, abstracta, desconcertante, que nos envuelve como un estado de ánimo. Anuncia que estamos listos para el deseo y sólo nos queda esperar, desplegadas las velas, que sople su viento.

Es el deseo de desear.



Y si la vida y la muerte fuesen solo un camino

Tomarias mi mano y lo recorrerias conmigo?