miércoles, 20 de octubre de 2010




Tus brazos siempre encuentran su lugar
en el espacio que se les ofrece entre mi cintura y mi espalda.
Tu cabeza en mi cuello y la mía sobre tu hombro.
Como si hubiésemos sido diseñados para encajar perfectamente en esa posición.
Y poco a poco, voy sintiendo tu respiración en mi nuca,
y sin poder evitarlo, se me pone la piel de gallina,
mientras un sinfín de imágenes recorren mi mente en el lapso de dos segundos.

[Cómo explicarte que tengo que hacer uso de hasta la última
gota de mi autocontrol cada vez que te me acercas]

Siento el sonido de tus palpitaciones, fusionarse con las mías,
aunque nuestros corazones estén separados por huesos, músculos... sentimientos.
Y tu olor me va envolviendo y me va enloqueciendo.

Obnubila todos mis sentidos, y me quedo en los instintos.
Y mi razón se multiplica por cero y se anula todo concepto de raciocinio.
Porque cuando estoy así contigo se me hace imposible pensar.
Tus brazos me estrechan y cierro los ojos imitando tu acción.


[Quisiera poder decirte tantas cosas en este momento...
decírtelas, pero sin palabras. Mejor dicho; hacértelas entender]

Hasta que abro los ojos, me separo de ti, y vuelvo a la realidad.
Pero aún no termina, porque siempre estás ahí.
Y con cada tacto, con cada susurro, con cada mirada,
hasta la última fibra de mi ser desea solo una cosa: tenerte conmigo otra vez.
*

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To cool

Nice ♥____♥
El deseo trabaja como el viento. Sin esfuerzo aparente

Si encuentra las velas extendidas nos arrastrará a velocidad de vértigo. Si las puertas y contraventanas están cerradas, golpeará durante un rato en busca de las grietas o ranuras que le permitan filtrarse.

El deseo asociado a un objeto de deseo nos condena a él. Pero hay otra forma de deseo, abstracta, desconcertante, que nos envuelve como un estado de ánimo. Anuncia que estamos listos para el deseo y sólo nos queda esperar, desplegadas las velas, que sople su viento.

Es el deseo de desear.



Y si la vida y la muerte fuesen solo un camino

Tomarias mi mano y lo recorrerias conmigo?