martes, 19 de octubre de 2010

*w*
Oh sirena
regresaste a la bahia
Dejame cantar en tu honor
Danzas de alegria
seduciendo al buen amor.
No me vengas con engaños
se que es a esta marina a la que amas
Pues que seamos dos mujeres
hace de tu naturaleza algo
un poco mas extraña.
Sirena quedate en la bahia
te prometo no lloraras
lagrimas dulces en tus mejillas
que el mar envidiara.
No me dejes de nuevo en el puerto
esperando tu retornar
No aguantaria un dia sola
sentada aqui en el mar.
Oh sirena
regresaste a la bahia
no te vayas jamas.
*w*

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To cool

Nice ♥____♥
El deseo trabaja como el viento. Sin esfuerzo aparente

Si encuentra las velas extendidas nos arrastrará a velocidad de vértigo. Si las puertas y contraventanas están cerradas, golpeará durante un rato en busca de las grietas o ranuras que le permitan filtrarse.

El deseo asociado a un objeto de deseo nos condena a él. Pero hay otra forma de deseo, abstracta, desconcertante, que nos envuelve como un estado de ánimo. Anuncia que estamos listos para el deseo y sólo nos queda esperar, desplegadas las velas, que sople su viento.

Es el deseo de desear.



Y si la vida y la muerte fuesen solo un camino

Tomarias mi mano y lo recorrerias conmigo?